El pensamiento sistémico es una disciplina para ver totalidades e interrelaciones. También es un conjunto de patrones y herramientas que se han destilado a lo largo del siglo pasado de las ciencias físicas y sociales, de la ingeniería y de las organizaciones.
El pensamiento sistémico es también una sensibilidad especial hacia las interconexiones sutiles que confiere a las personas su singularidad. Cuando una persona o una organización tienen conflictos, un coach con pensamiento sistémico los ve originados por estructuras subyacentes y no en errores individuales o mala voluntad únicamente.
La clave del pensamiento sistémico es el principio de la palanca. Hallar el punto donde los actos y modificaciones de estructuras pueden conducir a mejoras significativas y duraderas.
El coaching con pensamiento sistémico nos ayuda a distinguir entre cambios de alto y bajo apalancamiento en sistemas complejos y en las organizaciones. Es una gran ayuda para ver a través de la complejidad las estructuras subyacentes que generan el cambio.
La creciente complejidad de la sociedad que viene, y que en parte ya está aquí, hace pensar a muchos directivos que carecen de información para ser más eficaces. En cambio, con pensamiento sistémico comprobamos que la información no solamente no es escasa sino que muchas veces es excesiva. Lo que necesitamos es distinguir lo importante de lo irrelevante.
La esencia del pensamiento sistémico radica en un cambio de enfoque: ver interrelaciones en vez de secuencias lineales de causa-efecto y procesos de cambio en vez de instantáneas. |